Atracción

enero 23, 2008

Esta mañana me he vuelto a encontrar  con una antigua amiga. Ella sigue siendo tan guapa como siempre y además ha añadido un gran atractivo a la madurez que comporta el inexorable paso del tiempo. Llevaba en la mano un diario gratuito y hojeándolo hemos visto la noticia de la nominación al Oscar como mejor actor para Javier Bardem. La peluca que lleva para la caracterización de su personaje, diciéndolo de forma suave, tiene delito. Ella me ha dicho una cosa que sinceramente no me lo esperaba: Si de por sí ya es feo, con esa peluca está horrible. Le he preguntado si no le gustaba Bardem y me ha dicho que no. Que yo recuerde ninguna mujer que conozca comparte esa opinión. El adjetivo guapo tampoco, pero “el que está muy bueno” es la opinión unánime dentro del grupo de “encuestadas”. En las siguientes hojas ha aparecido Carla Bruni. El comentario de mi amiga ha sido un rotundo “no se lo ha montado bien esta”. Le he preguntado si se refería a su noviazgo con el presidente de la república francesa y a lo que “monetariamente” comporta. Le he comentado que no hace mucho leí que aparte los ingresos como top model, era una de las fijas en las pasarelas de Versace, y estas pasarelas son las que crearon la gran inflación de la cual se benefician ahora muchas modelos, sobre todo de origen brasileño, su padre tiene una fortuna más que notoria.

 

Cuando he bajado del tren y me he encaminado hacia la oficina me he puesto a pensar en los mecanismos de atracción. Alguien puede pensar en que la comparación entre Bardem y Sarkozy no tiene a lugar. Físicamente no hay discusión posible, o no. El uno es alto, fornido y joven. El otro bajo y mayor, o viejo, me da igual el adjetivo ya que depende de quién lo utilice. Lo fácil es decir que todo su encanto reside en su poder, y posiblemente sea cierto.  Ese mecanismo que hace funcionar el mecanismo de atracción o de rechazo es fascinante, como todo lo que no se puede entender. La dualidad que representa Bardem, ese hombre “macho” cuando se tiende a una sociedad dónde se intenta (sic) eliminar el machismo es de todo menos asombrosa. Porque siendo redundante no me asombra que algo pueda parecerme asombroso, y menos que a Bardem se le pueda seguir más por lo que es y no por lo que hace, y el presidente y su aparato de imagen intentan conseguir todo lo contrario.

 

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9 comentarios to “Atracción”

  1. puaag said

    la verdad es que a los que mas nos pone barbem, es a los gays. Debe ser por la pinta de hombre hombre que tiene o quixas por la cara de bestia.

  2. ana said

    La diferencia es obvia: Bardem está tremendísimo y Nicolás es tremendísimamente feo. Pero claro, para gustos, los colores. A Carla le gustará Sarkozy y no sabemos por qué y a Pe (o es Mo?) le gusta Javier y todas nos lo imaginamos. ¿Por qué la Pataky está con el Brody? Los mecanismos de atracción no siempre están claros.

  3. àngel said

    super feo super chugo el nariz de boxeo este

  4. malatesta said

    Lo que a mí no me ha quedado claro de tu artículo es con cuál de los dos te quedarías tú, prenda 😉

  5. Yedra said

    A mi lo que hace que Bardem pierda todo su atractivo es que cuando habla parece que tiene una patata caliente en la boca.

    Todo es cuestión de ponerle una mordaza o algo y yasta.

  6. Carmen said

    A las mujeres nos gustan los hombres que son machos en la cama y sensibles en el trato, y si encima tienen ese cuerpazo de hombre (el mandamiento es no liarse con un hombre que tenga más tetas ni menos cintura que una misma) y esa mirada tan penetrante pues qué más vamos a pedir. Eso sí, yo me quedo con Benicio del Toroooooooooooooooooooooo 😉

  7. Camilo said

    A mí el que me gusta de siempre ha sido, es y será Juan Pardo…
    Besotes sielo…

  8. Ni idea, no tengo la menor idea de lo que hace que uno sea o no atractivo para las mujeres. Incluso aunque ellas lo expliquen.
    De que no se “lleve” el supermacho tampoco me lo creo. Si lo dicen si, pero no es lo que yo veo.

  9. Endora said

    Bardem, está bien aunque no fuera Bardem, Sarkozy si no fuera presidente seria un higo chumbo; Sean Pean es la mezcla necesaria de ternura, inteligencia, algo de belleza (sus ojos son más que sugerentes y potencian su mirada, su grenya de niño travieso es de alborotarle el pelo y luego…b), y explosión (su visceralidad humana es contagiosa); quizás le falte un detalle de humor; perfecto, no podia ser, claro, no lo hubiera dejado Madona (bromaaaaaa)

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